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16 de febrero de 2010

GEOGRAFÍA I



Cómo futuro geógrafo, y en la recta final de esta licenciatura que deja de existir, a caballo entre la geografía y la ordenación del territorio, me muestro en una serie de post dedicados a la geografía, para, de esta forma, poder complementar mis conocimientos en este último cuatrimestre que supondrá el final de mi carrera.

Muchos de ellos tendrán que ver con la ya mencionada ordenación del territorio, y sin ánimo de aburrir, intentaré darle un toque sobre lo cotidiano, para que sea accesible a todos los lectores nuevos y habituales de este blog.

El día en que la Yeye supo que se iría a vivir a Parla Este, hace ya tres años y medio, no sabía que llegaba a uno de los mayores proyectos urbanísticos de los municipios del sur de Madrid, donde el 80% de las viviendas son de protección oficial.

Entre las soledades de aquellos primeros días, escuchando ranas, y sabiendo que su torre y la de enfrente eran los únicos edificios habitados en 300 metros a la redonda, comenzó a hacer las primeras amistades del bloque, y al asomarse por la ventana veía a los primeros niños revoloteando por la urbanización vallada, en este caso sin piscina, pero que daba pocas posibilidades a salir de ella a los más pequeños.

Y es que Parla Este es un barrio que está concebido para que su habitante haga vida en su urbanización, coja el coche para ir al supermercado, para ir a llevar al niño al colegio, o para ir a trabarar, constituyéndose como un auténtico barrio dormitorio, donde los primeros días, como decía la Yeye, "no había na", más que esqueletos de edificios en construcción y grúas. La ausencia de zonas sin locales comerciales, o las aceras amplias donde al pasear no encuentras ningún aliciente para volver a recorrer la misma zona, hacen del barrio una zona totalmente diferente al resto del municipio, con una planificación menos estudiada este útlimo, y con una densidad de población mucho mayor, ya que si bien el barrio de Parla Este en extensión suponga casi la mitad del casco urbano, en él vive a penas un 10% de la población de toda la ciudad.

Y la Yeye sin saberlo.

31 de diciembre de 2009

YA SOMOS GRAN CIUDAD

Ser un poco freak de la geografía durante su infancia y adolescencia le llevó a soñar que su ciudad, Parla, llegase a tener algún día más de cien mil habitantes.

Se revisaba todas las estadísticas de habitantes de municipios, en aquellas enciclopédias de cuatro tomos que todavía llamaban a Burkina Faso, Alto Volta, y en las que ni siquiera venía la localidad de Parla porque tenían datos de 1960 cuando este pueblito contaba con algo menos de dos mil habitantes.

En las bilbiotecas venía algún dato mejor, así que hacía listados de cuál sería el municipio que sin ser capital de provincia tenía más habitantes, y descubrió, que durante los años 80, lo fue L'Hospitalet de Llobregat, en Barcelona, con casi trescientos mil habitantes. Parece ser que la reconversión industrial, la disminución de la natalidad, y el no tener por dónde crecer, hicieron que su población disminuyera y pasara a ser la tercera ciudad más poblada, después de Vigo y Gijón, que anteriormente estaban en el segundo y tercer puesto. Y ahí encontraba a Parla, unos cincuenta mil habitantes en el Censo de 1981, y se contestaba "¡¡¡pero si estamos en los 90!!!", luego descubriría que su pueblo no aumentaría mucho de población, hasta los 65.000 en 1996.

Pero la cosa ha cambiado, Parla ha duplicado su tamaño. Los nuevos barrios y sobretodo Parla Este, han conseguido que su sueño se cumpliera, y según los datos del INE a 1 de enero de 2009, cuenta con 115.611 almas.




Así que su Parla querida es ya una gran ciudad...

21 de junio de 2009

MIEDO A LAS TORMENTAS


Probablemente el ruido de las tormentas recuerde a los bombardeos que las personas hayan sufrido en las guerras que les tocó vivir. Y probablemente de ahí llegue el miedo a ese sonido estridente que se produce, cuando la onda de choque causada por un rayo caliente instantáneamente el aire por el que se mueve entre las nubes, el trueno...

Creo que mucha gente ha seguido sintiendo miedo a las tormentas, miedo heredado, de gente que no sufrió guerras, pero sí heredó el miedo de sus madres y sus padres.

La pasada semana pudimos comprobar, a lo lejos, cómo se forma una tormenta, observando los cumulonimbus, que son nubes de gran desarrollo vertical formadas internamente por una columna de aire cálido y húmedo que se eleva en forma de espiral rotatoria...

Para saber más búscalo en http://www.wikipedia.org/

Y es que desde el ático de Laurita, en Parla Este, se ven cosas sorprendentes...

30 de abril de 2008

ADIÓS PARLA ESTE

Amaneces una mañana, asomas la cabeza bajo el edredón, y cuatro paredes blancas con un armario vacío te rodean, tardas en darte cuenta de que ha sido la última noche compartiendo morada, donde cientos de experiencias acumulaste y donde soñaste decenas de veces contigo subiendo un ascensor que no paraba, no paraba, y se salía del edificio por el que avanzaba.

Al ir al baño y al volver, encuentras otra perspectiva, la del paisaje, la del recuerdo de cómo fue cambiando el barrio, aquellas ranas que dejaron de croar, cada vez amanecías con menos grúas y los camiones removedores de tierras ahora se oyen a lo lejos. Desde el séptimo D, a lo lejos , el AVE Madrid-Sevilla se escuchaba, mientras sus pasajeros observaban cómo el Manhattan del sur parecía no tener fin.





















La falta de tiendas, de gente, de afinidad en un lugar tan inhóspito nos obligó a reinventar personajes imaginarios, que nos ayudaron a soportar la convivencia en lo que un día me dijeron mis amigos "¡¡Guti, esto es un cementerio de edificios!!", y no logramos terminar conectando con la gente joven que hicimos como potenciales amigos, pero que en sus interiores su sensación era parecida.




Por lo tanto gracias a la Yeye, a la Hija de la Chona, por hacernos la vida más acompasada, gracias a todos los que se acercaron para compartir al menos una tarde, una noche, un café, un esfuerzo, y a los encuentros cada mañana en el tranvía con aquellos potenciales amigos, gracias al chino de abajo, que aunque fuera sólo hace dos meses, nos puso una tienda de frutas y comestibles, gracias al tranvía que nos acercó al centro de esta pequeña ciudad y nos evitó tener que depender de los horarios de los autobuses, especial agracedimiento a internet y a su mundo, y entre otras muchas gracias, gracias a ti, por seguir estando tan cerquita aunque nuestras vidas vayan cambiando poquito a poco.








Nos vemos en Las Lagunas...

22 de abril de 2008

PARLA ESTÁ DE MODA


Como si se tratara del Berlín reconstruido, Parla está de moda, en la vanguardia, y es que me recuerda a Alexanderplatz, caminas dos pasos y te encuentras desde un complejo arquitectónico, hasta un tranvía que circula sin apenas ruido deslizándose por una vías con total prioridad por la ciudad.
Y sus ciudadanos lo saben, y pasean por sus calles conscientes de que están en otro mundo, de que hace tan sólo 10 años las cosas iban por otro camino.
Y a mí me ha tocado un pedacito de estas nuevas tendencias, mi casa, horrorizados algunos, encantados otros, sin techo, sin persianas, sin vitrocerámica, pero con una luz, una impermeabilización y una distribución de envidia. Yo me encuentro en el segundo grupo, el de los encantandos de poder vivir aquí, además será mi morada por un tiempo, espero tener el gusto de que la disfrutéis conmigo con alguna cervecita, entre risas y juegos...

2 de marzo de 2008

LA SOMBRA DEL VIENTO

Esperando al tranvía comienzo a descubrir en la lectura de sus líneas, cómo fue la Barcelona de la postguerra en los ojos de Daniel Sempere, un adolescente que tras el descubrimiento de una novela escrita por un autor desconocido años antes de la Guerra, se introduce en un mundo en el que diferentes personajes van dando pinceladas para la construcción de la historia.

Con los años he ido descubriendo que durante la década de los años 40 aún quedaban muchos intelectuales en la clandestinidad que por diferentes razones no salieron del país, ni sucumbieron al régimen, sin embargo es difícil no poder evitar la tristeza al pensar cómo habrían sido esos años en otras circustancias.

Siempre me vienen a la memoria aquellas imágenes de la España paleta que nos querían mostrar de los años 60, en la que un acento madrileño exagerado caracterizaba a los diálogos de los personajes de las películas.

En fin, leed si podéis La Sombra del Viento, que junto a la serie española que ponen todas las sobremesas en La Primera, Amar en tiempos revueltos, podréis comparar la Barcelona y el Madrid de los años 40, similitudes y diferencias...

27 de enero de 2008

BIENVENIDO TRANVÍA



Gracias a una excelente inversión y pensando en el ciudadano se ha conseguido llegar a establecer en Parla, quién lo diría hace 20 años, un moderno medio de transporte que vertebra el municipio mediante una línea circular de tranvía, y establece relaciones entre el núcleo principal de la ciudad y sus nuevos ensanches, preferentemente Parla Este.

Cada mañana cuando cojo el tranvía, no salgo de mi asombro, al ver que mientras unos se quejan, ignorantes de la realidad, este medio de transporte, es cada día aprovechado por más ciudadanos. Con una frecuencia mínima de 7 minutos, a mitad de su recorrido, camino de la Estación de Cercanías es difícil encontrar sitio para sentarse, lo que resulta extraordinario, ya que se concluye que es un medio que ha sido aceptado por todos y todas con gran expectación.

Si volviéramos a la Parla de los años 80 e incluso 90, descubriríamos un municipio, que entre otros motivos, debido a las crisis postindustriales que tuvieron lugar en nuestro país marcado por la economía mundial, quedaban patentes problemas que acechaban a uno de los municipios con menor renta per capita de toda la Comunidad de Madrid. La entrada en la postmodernidad acontecida con el inicio del siglo se ha visto reflejado en la cercanía de sus ciudadanos a los nuevos descubrimientos que esta nueva revolución está aportando. La telefonía móvil, internet, los nuevos medios de transporte, la dinámica de la ciudad de Madrid, aleja sus tentáculos hacia nuevas zonas metropolitanas, y acerca a la ciudad de Parla a nuevas perspectivas de futuro.

Es relevante cómo en los próximos años ese acercamiento se verá más patente con dos nuevos hechos, la construcción del PAU 5, un Parque tecnológico en construcción que atraerá grandes empresas y dinamizará el empleo en la ciudad, y la gran apuesta del estado que es la apertura de un nuevo túnel de ferrocarril que vertebrará la capital, paralelo al ya existente y que hará que los ciudadanos de Parla se presenten en Sol, el gran centro cultural de la capital del estado, en menos de 30 minutos sin transbordo alguno en la red de cercanías.

Por eso no puedo evitar sentir gran orgullo de vivir en este pueblo, que ya no lo es tanto, y en el que he crecido y he vivido algunas de mis mejores experiencias como persona.

13 de enero de 2008

De Buenos Aires a Parla

El tiempo ha ido olvidando que lo que uno quiere decir ha dejado de tener sentido a través de los buzones de nuestros edificios. Aquellas cartas que contesté, que no olvido y recuerdo con sus destinatarios las veces que nos vemos, sentidos que despertamos en nuestra adolescencia, amores pasajeros, algunos más concienciados e irreales, leyendas nunca resueltas... Sin embargo aún algunos amigos te envían postales de bienvenida o de “eh, qué estoy ahí, al otro lado del mundo”.

Esta semana recibí la última carta del viajero que siempre sorprende, el que desde el país del sol naciente resolvió sus dudas sobré lo que ocurría al otro lado del mundo, o el que se inmiscuye en las profundidades de la selva amazónica, o camina por una larga carretera a veces ocupada por el polvo de un desierto frío de la Patagonia, esperando que algún coche pare para que le lleve a la próxima ciudad, cual autoestopista.

Desde el mismo Buenos Aires voló lo que se parece a un cóndor hacia las calles de Parla, entre sus enladrillados edificios, cuentos continuados que apuntan a que no será el último, y que indican la salud de las amistades que aun en la distancia se mantienen por el cariño acumulado tiempo atrás. En sus pensamientos trajo todas esas ideas que siempre intentó realizar, con éxito, porque siempre estuvo rodeado de gente, que lo quería, lo quiere y siempre lo querrá

12 de diciembre de 2007

Historias del tranvía: Un día de vuelta a casa.



La acababan de abandonar, llena de desamor sollozaba por dentro y sus ojos brillaban por fuera. Quién sabe quién podría consolar su llanto cuando llegara a casa.


Aquella tarde volvía en el tranvía, y era despedida por un rostro sin preocupación, con la tremenda gana de que acabara ese momento, quizás en él la vida volvía a empezar, para ella seguiría transportándose a sus labios, a sus pestañas, a sus caderas, al juego serpenteante que en el lecho comenzaron a dibujar la primera vez que durmieron juntos. Aquel calor al abrazarla, al notar sus respiros en su cabeza, y esos besos en la frente.


Los días siguientes el nudo en la garganta sólo era mitigado comiendo miga de pan, aquella miga de pan que juntos despedazaron la noche que sus labios comenzaron a jugar a que el viento no pasara entre ellos.


Me sentí tan dentro de ella al verla, apoyada en la puerta de cristal agarrando el carro del niño que jugaba con un muñeco de plástico, que no tuve más remedio que recordarla varios meses después. Me recordó a otros días que mis vueltas a casa eran similares a esta cuando recordé su misma despedida, corriendo y sin buscar mi mirada desde la otra acera...

25 de julio de 2007

Ir a trabajar a Parla Este



Ni cuando estuve en Lima encontré esta imagen, los autobuses iban parando donde encontraban gente, un muchacho asomaba medio cuerpo e iba diciendo los lugares donde el viejo autobús tenía parada “Arequipa, Arequipa, Miraflores…”, era una forma de subastar su autobús, de presentarlo. El caos organizaba la enorme ciudad, y mientras caminabas por sus calles todo era visible, la media rondaba el 1.60 de estatura. Fue una experiencia inolvidable…, me recordaba algo que nunca había vivido, sino cómo me habían contado…

Aterrizamos en Parla-Este porque nos pusieron un autobús, cada media hora entre diario, y cada hora los fines de semana, este autobús habría sido necesario mucho tiempo antes, cuando la gente que nos está construyendo el barrio comenzó a desplazarse para venir a trabajar hace dos años y hasta que no llegaron los primeros habitantes del barrio no pusieron el autobús que entraba en sus calles…, pero claro, los que vienen a trabajar no son autóctonos, ni votan, ni exigen. Todos los días, algunos de ellos, tenían que caminar hasta su lugar de trabajo, después de llegar a la estación de cercanías y coger otro autobús que no entraba en el barrio…

Esta imagen está tomada una mañana de este invierno a las 7.30 aproximadamente, cerca de la estación de cercanías, esta gente coge este autobús para ir a trabajar a Parla-Este en la construcción. Intentan entrar en el autobús, los que no puedan tendrán que esperar a que llegue el siguiente dentro de media hora…

10 de julio de 2007


La vida en Parla Este

Será el tranvía, serán las ranas croando con constancia durante un invierno de vientos y tempestades, será imaginar un Nueva York en el Manhatan del sur, o las tardes de relajo frente a un pc adivinador de desechos taciturnos...
Mientras intento comprender mi estacia en Parla-Este, me voy a subir a la casa de la Yeye a ver si me invita a un café y me cuenta qué pasó ayer en la reunión de la comunidad, que como me dice ella "chica, no veas la que se montó".