11 de noviembre de 2007

SE PASEÓ POR TODO EL RESTO DE SU VIDA ACOMPAÑÁNDOLA DE LA MANO

Si buscas su nombre en google, aparecen 289.000 entradas, y parece ser que viene de Irma, de origen germánico, significa poderosa, con gran personalidad que se da a conocer cuando entra en confianza. Le da una gran importancia a sus ideales y tradiciones. Es muy querida por sus amistades, y en cuanto al amor es de sentimientos fuertes y verdaderos y da lo mejor de sí misma a su pareja.

La fecha en la que hoy nos encontramos tiene un significado especial para mí, porque quizás a quien está dedicada fue una de las personas que supo entender mejor a la Yeye. Recuerdo el día que se la presenté. Anduvo pensándose, contradicha, cuál sería su esencia, y si podría compartir con ella más allá de miradas de complicidad. Buscó, se emocionó, se angustió y se alivió al saber que pese a no poder acceder a sus más íntimas caricias, se paseó por todo el resto de su vida acompañándola de la mano.

Ahora anda por tierras subsaharianas, aventurándose con su profesionalidad más esencial, ayudando y conociendo las verdades de lo que hay más allá, situando en su mente otros mundos, otras miradas, llevando alegrías por donde va, y tendiendo la suavidad de las yemas de sus dedos a quien se lo pida.

Ante todo quiero agradecerte que hayas estado todos estos años junto a mí, sin condiciones, tendiéndome la mano, proporcionándome un hombro, y soportando mi hipocondría, sin condiciones…, sonriéndome cuando lo necesitaba, y llorándome cuando tú lo necesitabas, sin alejarte, pendiente, atenta…, y sobretodo el haber disfrutado contigo de algunos de los días más felices…

Quería agradecer a Arundhati Roy por su Dios de las pequeñas cosas...


Hasta el próximo 11 del 11

8 de noviembre de 2007

EN LAS FRÍAS MADRUGADAS DE OTOÑO



Te busqué, indagué por mil webs, salté los muros de la vergüenza, imaginé mundos salientes de películas irreales donde tu voz amanecía clara, e intenté no salirme de los medios limpios, y hasta dibujé esferas imperfectas para poder encontrarte.

Me alimenté en días claros situaciones banales, verdes azulados, grises rosáceos, trajes de camisón, y recetas de vino y sal.

Pasarán los días, los meses, y los años, y seguiré buscándote, porque robándote pequeñas vetas de tiempo para poder encontrarte es la única forma en la que uno puede tener la seguridad de que, al final, podría dar con tu paradero.

Sin embargo el día llegó y saltaste a mi frente para permanecer solitaria y firme, pero ahí, recibiéndote cada mañana, al atardecer, y en las frías madrugadas de otoño.

4 de noviembre de 2007

Haría tantas cosas por ti




Haría tantas cosas por ti…

¿Si yo me convirtiera en nube?
Yo me convertiría en ojo.
¿Si yo me convirtiera en caca?
Yo me convertiría en mosca.
¿Si yo me convirtiera en manzana?
Yo me convertiría en beso.
¿Si yo me convirtiera en pecho?
Yo me convertiría en sábana blanca.

¿Y si yo me convirtiera en hormiga?
Yo me convertiría en tierra.
¿Y si yo me convirtiera en tierra?
Yo me convertiría en agua.
¿Y si yo me convirtiera en agua?
Yo me convertiría en pez luna.

Por ti haría tantas cosas...

Adaptación de la obra El Público de Federico García Lorca, y la fotografía es el Monumento al Padre Llanos en el barrio de El Pozo del Tío Raimundo, en Madrid

2 de noviembre de 2007

Por los delfines en Japón

Yo sé que a la Yeye, mi Yeye, no le gustará que ponga esté vídeo en el blog. Sé que cuando comience a ver el vídeo no podrá seguir y posiblemente lo corte.

Sé igualmente que habría que pedir por muchas otras acciones contra los humanos, que en otras ocasiones he tratado de dar a conocer, pero hoy le toca a los delfines.

Las imágenes son duras, muy duras, y sobretodo son duras, porque se trata de animales que no sé hasta qué punto está demostrado que sí son conscientes de su existencia.

Existe una petición para solicitar al gobierno japones que deje de matar a los delfines para comercilaizar su carne.

Pinchad en http://www.petitiononline.com/golfinho/

Lo siento Yeye...

31 de octubre de 2007

A MIS ABUELOS

Pues yo le dedico esta canción a to los abuelos y abuelas que quieren a sus nietos, para que lo veáis este puente de todos los santos, a mi Lucía le encanta...


Siempre Yeye...

28 de octubre de 2007

Mi abuela Victoria



Garrovillas, en la provincia de Cáceres, tiene una plaza bonita, muy bonita, por donde la abuela Victoria pasaría todos los días, para comprar el pan, la patatera, el queso curado o los pestiños de azúcar.


Ella, cuando era joven, bailaba jotas en la plaza, y era reconocida por sus imprudentes carcajadas, a sabiendas de que despertaba otras más coquetas por su mente chistosa.


Siempre proclamó su socialismo y siempre contó que durante la Guerra Civil un guardia civil la salvó de un bombardeo al esconderla en una alcantarilla.


Un día tuvo que alejarse de su tierra, de su Extremadura y aterrizó en el Madrid de los 50, entre cardos, barro y borracheras vespertinas.


La abuela Victoria lo que más quiso en su vida fue a los suyos, a sus hijas y nietos, y siempre lo demostró con unos abrazos que su uno cincuenta y poco de estatura te arropaban como si te los diera alguien de dos metros. No pudo ver a ningún nieto casado ni jurando bandera, pero los vio felices, y el día que nos dejó estuvo rodeada de quienes más la quisieron, sus hijas, en cuerpo y en alma.

26 de octubre de 2007

El Espíritu de la Colmena


Exteriores rodados en Hoyuelos, provincia de Segovia y en Parla, provincia de Madrid, en 1973, dirigida por Víctor Erice, consiguió la Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián, siendo la primera producción española que lo consiguiera, considerada para muchos la mejor película de la historia del cine español, es una buena ocasión, en estos fríos otoñales, para verla si os quedáis en casa.
A mí, que junto con El Sur, del mismo director, rodada en 1983, me parece una obra de arte, me sugiere otro cine español de la época, el intimista, el que surge de las cenizas frente a la censura imperante aún a finales del franquismo. Recuerdo cuando la vi por primera vez de pequeño, la escena que más me cautivó fue la de las dos niñas, Ana Torrent e Isabel Tellería, hablando en el silencio de la noche en las dos camas que hay en la habitación arropadas por ese gélido ambiente que se mantiene constante en el film.
Espero que si la veis, os guste...