16 de diciembre de 2007

La Sevillana más bonita del mundo

Miguel Poveda, Premio Nacional de la Música 2007, galardón del que pueden presumir muy pocas personas, aparece en sus conciertos como si entraras en una taberna y en un par de mesas unos flamencos se pusieran a cantar por bulerías, tangos o soleás. Con su bailaor, sus guitarristas y palmeros, acompañándose de otros güenos cantaores flamencos, el artista nos dedica una serie de canciones que te trasladan en el tiempo, te llevan a la Andalucía más profunda, la más lejana para los que no somos de allí.



"Bordando está Sevilla mi pensamiento,

La aguja y el hilo hilvanan un beso que me dio cerca del río

Voces en el aire, sones de campanas, por el cielo van

los flamencos siguen soñando a Triana

El mes de abril que asoma en cada esquina del Guadalquivir

El río de Sevilla."

En este vídeo después de una preciosa toná, Miguel Poveda nos ofrece, en mi humilde opinión, la sevillana más bonita del mundo "Y en medio del río", de su disco Tierra de Calma. Escuchad la letra y me contáis, a mí se me pone el vello de punta.

12 de diciembre de 2007

Historias del tranvía: Un día de vuelta a casa.



La acababan de abandonar, llena de desamor sollozaba por dentro y sus ojos brillaban por fuera. Quién sabe quién podría consolar su llanto cuando llegara a casa.


Aquella tarde volvía en el tranvía, y era despedida por un rostro sin preocupación, con la tremenda gana de que acabara ese momento, quizás en él la vida volvía a empezar, para ella seguiría transportándose a sus labios, a sus pestañas, a sus caderas, al juego serpenteante que en el lecho comenzaron a dibujar la primera vez que durmieron juntos. Aquel calor al abrazarla, al notar sus respiros en su cabeza, y esos besos en la frente.


Los días siguientes el nudo en la garganta sólo era mitigado comiendo miga de pan, aquella miga de pan que juntos despedazaron la noche que sus labios comenzaron a jugar a que el viento no pasara entre ellos.


Me sentí tan dentro de ella al verla, apoyada en la puerta de cristal agarrando el carro del niño que jugaba con un muñeco de plástico, que no tuve más remedio que recordarla varios meses después. Me recordó a otros días que mis vueltas a casa eran similares a esta cuando recordé su misma despedida, corriendo y sin buscar mi mirada desde la otra acera...

9 de diciembre de 2007

Un power point a juego con la ponente

Cuando llegué a la Carlos III de Leganés y vi a toda la gente de Amauta de un lado para otro y sin venir nadie, recordé la tuta que me pegué cuando celebré mis 15 cumpleaños para que luego sólo viniera la Susana y sus hermanos, luego todo el mundo se puso a charlar, y volví a pensar que iba a ser igual, pero cuando veo a 50 sevillanos por un lado corriendo para agarrar su carpetilla, 50 navarros, 50 de Granada, y así hasta más de 500 intentando pillar sitio en el auditorio para ver la charla de Prostitución, pensé, yo me vengo los tres días que hay guardería para mi Lucía, y seguramente que entre charla y charla, algo pillo, con lo que me gusta a mí el rollo hippie.

A mí me dijo el Guti, “ tú resume lo que te han parecido las Jornada en 4 líneas”, así que yo que soy muy responsable con mi niño que lo he tenido un poco abandonado estas semanas con los agobios de la hija de la Chona le voy a hacer caso al muchacho: Para mí las Jornadas de Pensamiento Crítico 2007 han sido, destellos de la Virgi por las escaleras del teatro, escalera pa´rriba, escalera pa´bajo, decenas de chicos guapos con rastras que a poco me vuelven loca, un power point a juego con la ponente, unos hablando en andaluz, otras en valencià, otros en galego, varios en parleño, no me sentí sola claro, me he dejado teléfonos y mails, la gente quejándose por el subidón de los precios de la cafetería, la gente echando de menos a Amauta Producciones, el Guti en el escenario pa’lante, pa’trás, y el Eugenio diciéndole que se retirase el micrófono, sólo le faltó bailar la Yenka, a la Inesita con su chall cogiendo preguntas, la llegada del Dieguete de Chie, y sobretodo un ambientillo majo oye, como que me gusta a mí este rollo, el próximo año no me lo pierdo…

Siempre Yeye.

5 de diciembre de 2007

Y ahora... La hija de la Chona

Ya ocurrió que hubo llamadas de teléfono, cientos de preguntas, e impresiones varias sobre la existencia de la Yeye. Ya en su día en la entrada del 18 de octubre hablaba sobre algunos aspectos de su larga vida e historias. Aún así sus misterios continúan. Ahora es el turno de la hija de la Chona gran amiga de la Yeye, que pasó el verano del año 2000, casualidades de la vida, en un crucero por el Mediterráneo donde hizo grandes e importantes amistades. He aquí un ejemplo de la amistad que hizo con alguien muy famosa quien le agradece su estancia en el barco y pertenecer a ese maravilloso grupo de amigos, que lo componen también Pepi Macoy, Pepi la Cabrillera, el Chuli, el Pay o el Cabra.

2 de diciembre de 2007

CUANDO ERA PEQUEÑO IBA TODOS LOS DOMINGOS AL RASTRO DE ENTREVÍAS

Cada domingo, voy al rastro del Pozo, me cojo a mi Lucía, nos vamos a hasta Atocha y ahí cogemos el 102 ó el 24, y toda la mañana de arriba para abajo buscándole un abrigote a mi niña, o unas zapatillas de andar por casa, o un cd de Andy y Lucas.

Me contaba el Gutierre que él cuando era pequeño iba al rastro de Entrevías todos los domingos después de ir a casa de sus abuelas, por aquel entonces en el rastro sonaba la música de Los Chichos o Parchís, y su madre solía rebuscar entre las zapatillas de deporte, eso cuando usaba un 38, a ver si encontraba algo barato, o algún chándal de estos en los que pusiera LOVE. Después comían en casa de una de sus abuelas, y volvían otra vez para Parla en el SEAT 133 rojo que tenía su padre, en el que llevaban los 6 o 7 melones que había comprado al gitano que se ponía en cualquier sitio con una lona y toda la fruta por ahí encima tirada.

Parece ser que con el SEAT 133 se movieron por toda la geografía castellano-manchega y por la Mediterránea un par de veces, e incluso hicieron varios viajes hasta Zamora, donde pasaron el verano de 1983.

Hoy me encontré a la hija de la Chona. Creo que el Gutierre la tiene algo de envidia, pero chica, si ¡¡¡no para!!!, antes me bajaba a tomar café a su casa, pero ahora no está nunca, ¿cuándo voy a bajar?. Por lo menos con la hija de la Chona puedo hablar de Gran Hermano.
Siempre Yeye

29 de noviembre de 2007

Me encanta cantar



Cuál podría haber sido la manera de acercarse al mundo de las artes, sinuosamente, aquello que le cortaron cuando sus ilusiones eran defenestradas por la cercanía del miedo familiar.

Cuando Billy Elliot decide que quiere bailar, sabe que lo hará en un mundo en el que sólo hay niñas, sin embargo él decidió seguir bailando y llegar a mantenerse más tiempo en el aire, consiguiendo volar…

Cómo Billy Elliot, a él le tocó cantar en un coro infantil, en el que sólo había niñas, un día decidió no seguir, se dejó llevar por las presiones, que luego le pesarían, y anduvo caminando por el rumbo equivocado evocando una vida paralela que nunca llegaba.

Me encanta cantar, lo haga bien o mal, me encanta sentarme frente a unas manos dirigiendo suavemente una melodía, susurrando en momentos de piano, moldeando el sonido cuando hay que realizar un legato, y levantando las manos a la par cuando llegamos al sonido esplendido.

Descanso, tranquilo, no pienso, cuando llegan los jueves por la tarde vuelo, suave a poca distancia del suelo, incorporándome en el firme girando obre mi eje transversal, y expreso todo aquello que no pude, que no supe enfocar.

26 de noviembre de 2007

LA ESCUELA FUSILADA



El documental La Escuela Fusilada, nos remonta mediante los recuerdos de varios maestros republicanos y de los hijos de algunos de estos, a una época en la que la escuela se proyectó con la idea de formar a ciudadanos republicanos, mediante una escuela laica, donde la coeducación fuera un elemento esencial, la educación en valores, y la cultura en general como contenidos básicos. Algo que se vio truncado por la Guerra Civil, tanto de las ideas como de los docentes, que formados en Escuelas Normales de Magisterio fueron apartados de la profesión, muchos de ellos para siempre.


Otros fueron asesinados, y con ellos quedó el recuerdo de muchos hijos de estos que cuentan en el documental aquellos momentos tan duros, como el de una entrevistada que recuerda casi sin palabras cómo tanto su padre como sus dos hermanos fueron fusilados por ser de izquierdas.


Es un documental emocionante, que lleva al espectador a empatizar con los personajes hasta revolvérsele las tripas.


Cuenta, entre otras, la historia de Paulino Rodríguez, que se salvó de la pena de muerte, en los años posteriores a la guerra, y que no volvía al pueblo, la localidad leonesa de Villafeliz, donde ejerció la profesión hacía casi 70 años.


Si quieres ver el trailer pincha aquí.