16 de febrero de 2016

CORRE POR SIRIA.

La ONG Acción en red en colaboración con Amnistía Internacional y la Asociación en Apoyo a Pueblo Sirio organiza el domingo 21 de febrero de 2016 una carrera en solidaridad con el Pueblo Sirio, en Madrid, por solo 10 €, puedes correr 5 ó 10 kilómetros o colaborar con el dorsal 0. Así que ya sabes anímate y apúntate en este enlace: http://correporsiria.org/




25 de diciembre de 2015

Qué se esconde tras una lata de Mahou de medio litro.


Sentado, en el tren de vuelta a casa, volvía solitario, entre cuatro asientos. A veces su mirada se perdía en el paisaje industrial, que centraba sólo cuando pasaba alguna mujer caminando por el pasillo del vagón, contoneara o no sus caderas. Escondida llevaba entre las piernas, cogida por las manos una lata de Mahou de medio litro, que iba bebiendo.

Era un hombre joven, de unos 35 años, volviendo del trabajo, que podría ser de aquí o de allá, pero que trabaja aquí, ríe aquí, sufre aquí, vive aquí.  

Mientras estaba sentado frente a él, en la composición de tres asientos del tren de Cercanías, imaginaba cómo sería su vida, y viendo su mirada melancólica, no podía evitar pensar que al llegar a casa no le gustaría lo que tendría. Quizás es padre de una familia numerosa desahuciada, quizás comparta piso con otros en parecida situación, o quizás vive solo soñando con el futuro; quizás esta noche no habrá cena especial, quizás esta noche haya alguna fuerte discusión con las personas con las que convive, quizás en su soledad no tendrá con quien hablar.

El tren continúa y se baja en la última estación, en mi ciudad, y se pierde entre otras y otros tantos, con su lata de Mahou de medio litro ya acabada, esperando a la siguiente.

Esta imagen me la encontré tras la vuelta de ver a mis queridos amigos madrileños en una bonita mañana de 24 de diciembre.
Resultado de imagen de INTERIOR DEL TREN DE CERCANIAS
Fig. Interior del tren de Cercanías. Fuente: www.wikipedia.org

28 de marzo de 2015

Prejuicios

Hace unos días un joven que asistía a la manifestación del 8 de marzo, ante las increpaciones de un señor mayor al por qué se manifestaban si ya se habían conseguido muchas cosas, el joven le decía al viejo “lea”, el viejo cayó y se hizo un silencio entre las 10 o quince personas que escuchaban la conversación.

Creo que hay una gran diferencia entre informarse para alimentar los prejuicios, y entre informarse para eliminarlos.

Acostumbrado a escuchar decenas de comentarios sobre las circunstancias del momento que vivimos, de las innumerables informaciones que nos llegan por los diferentes medios, incluido y cada vez en mayor proporción, Internet, sigo percibiendo quién alimenta esos prejuicios y quien mantiene una actitud prudente ante esas informaciones.


De cualquier modo, prefiero escuchar a opinar, aunque me cueste, y a veces no pueda evitar contestar a los necios. 

fuente: http://www.alianzaporlasolidaridad.org/noticias/responder-a-los-prejuicios-sobre-las-migraciones


25 de enero de 2015

Ámsterdam

Viajamos a Ámsterdam en pleno invierno, la ciudad está preciosa y llena de gente. La temperatura no sube de un grado en todos los días. El sol apenas aparece la mañana de la penúltima jornada. Paseamos por sus estrechas calles y cruzamos puentes, según wikipedia hay unos 1500 en toda la ciudad, que invitan a recorrer sus canales. 

Visitamos el museo Van Gogh, que es muy recomendable visitar con audioguía; el austero Palacio Real, de la plaza Damm.

Mientras caminamos, entramos en una tienda de quesos. Me encanta el queso, aunque a medida que uno se hace mayor hay que limitar su consumo. De pronto alguien no saluda en español "hola", nos sorprende una chica sonriente y muy guapa que por el atuendo muestra ser la dependienta de la tienda. ¿eres española?. No, soy griega. Qué sorpresa una persona de Grecia que hable tan bien el español. Aprovechamos para hablar con ella, muy receptiva. Nos cuenta que hizo Erasmus en Barcelona, aunque al principio le costó entender que allí se hablara catalán. Estamos a tres días de las elecciones en Grecia. Ahora está haciendo un máster en inteligencia artificial, y bueno, no sabe muy bien qué va a hacer cuando termine. La gente lo está pasando tan mal en Grecia que entiende que voten a Syriza. Por sus comentarios, creemos que ella también lo votará. 

Al salir me cuesta no emocionarme.




27 de agosto de 2014

PLAYAS Y PUEBLOS BLANCOS EN CÁDIZ

Los veranos de playa pueden ser de diferentes maneras, de forma lineal o de forma pendular. A mí me gusta más que viajar a la playa, decir que viajo al mar: corretear por la arena, un café en un chiringuito, mirar a los bañistas, y mojarme los pies; pero me gusta más ese movimiento pendular que no todas las visiones que te ofrecen o hacen publicidad de él. 

En Cádiz ese movimiento pendular del que hablo es más fácil, porque de las preciosas playas puedes visitar lugares no menos bonitos. Pueblos de cal blanca, mezclados con palacios antiguos, que nos recuerdan que entonces la distancia entre ricos y pobres era mayor que ahora. 

Dormimos en Conil de la Frontera donde destacaría además de su bonito casco antiguo cargado de tiendas y restaurantes, el respeto por el dominio público con la línea de playa, sin un gran paseo marítimo como en algunas ciudades del Levante español, con la sensación de acceder al mar por un lugar ajeno al bullicio del pueblo mediante una zona de arbustos, pero que luego vuelves a encontrarte con sombrillas y niños revoloteando.
Playa de Conil de la Frontera (Cádiz)



Los alrededores del faro de Trafalgar, como la playa de Caños, con importante turismo gay, o la playa del Palmar donde te encontrarás con algunos famosos de la televisión en sus chiringuitos rodeados de gran número de snobs. Algo parecido ocurre en la ciudad de Tarifa, bonita, pero petada de gente, y snobs.

La Playa de Bolonia nos sitúa otra vez lejos de cualquier ciudad, junto a un yacimiento romano bien conservado (Baelo Claudia), pero nuevamente con una gran playa a rebosar de sombrillas y tiendas de campaña para superar el viento. Aún así merece la pena su visita y subir la duna para ver un mar de pinos.

Y en el interior, nos encontramos con poblaciones como Medina Sidonia o Vejer de la Frontera, que son un reclamo para el turismo más cultureta, al poder pasear por calles llenas de un esplendoroso pasado y presente, con las que tienes que echar mano del gps para poder encontrar el punto del cual partiste, al sentirte en un laberinto de paredes blancas que rezuman frescor entre jazmín y adoquines.



Vino, pescaíto frito, camarones, gente amable y diversos tipos de turistas dependiendo del lugar al que acudas hacen de la costa de Cádiz un lugar más que visitable. 

25 de abril de 2014

ELENA PONIATOWSKA

El pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, tuve el placer de escuchar el discurso de Elena Poniatowska en la entrega del Premio Cervantes 2013 a su obra y persona.

Elena Poniatowska, de origen polaco y nacida en París, emigró durante la Segunda Guerra Mundial siendo niña a México donde conoció un país que le sorprendió y a la vez sensibilizó. En su discurso se acordó de aquellos días en los que conoció a los mexicanos pobres que andaban sin calzado, se acordó del pueblo indígena y criticó al mundo financiero. 

También se acordó de las mujeres, y de que solamente habían sido reconocidas con el galardón a cuatro contándola a ella. 

Me ha emocionado conocer a esta gran mujer que con una elogiable humildad recordaba a sus nietos, presentes en la ceremonia. 

Si queréis saber más de ella podéis pinchar aquí.


19 de abril de 2014

EL LECTOR DE JULIO VERNE Y EL NO OLVIDO

Leyendo El Lector de Julio Verne, de Almudena Grandes, y mientras disfruto la lectura de la estupenda escritora, sé que aún quedan cosas por olvidar, pero que revuelven a los que recordamos cómo nuestras abuelas nos contaron historias de la cruel guerra y posguerra, que las heridas de aquel conflicto maldito y duradero en el tiempo, que pudieron haberse cerrado pocos años, y que aún siguen abiertas. Y no es porque uno se líe a buscar entre libros polvorientos o blogs que nadie lee, sino porque aún casi 80 años después todavía se escribe como si necesitáramos saber qué ocurrió durante aquellos días; y se debate en la radio, intentando unos tapar con la mano el colador por debajo como si pudieran contener la desinformación, y otros trayendo a la actualidad las historias de padres y abuelos que aún mantienen en la retina, historias de sufrimiento, a veces rencores y otras penas y llantos.
Me hace gracias cuando veía en televisión a señoras de barrios altos decir que para qué habría que abrir las fosas donde había gente asesinada durante el franquismo, que eso había que olvidarlo, pues tan fácil como que si alguien quiere saber de su pasado tiene derecho a conocerlo, por mucho que a los otros no les guste; o es que tiene algo que callar señora, porque tanto recuerda el que sufre como el que hizo sufrir.  

Santa María de los Llanos (Cuenca) Al fondo la Calle Mayor.

Mi abuela Angelita me contaba que en su pueblo no hubo guerra, que los mozos salieron al frente, y que algunos volvieron y otros no, como si tiempo después valiera con un ojos que no ve corazón que no siente el que algunos no volvieran, también es verdad que en aquel entonces su novio volvió, mi abuelo Ángel. Lo peor vino después cuando llegaron al pueblo los falangistas, y porque ella no quiso levantar el brazo al entrar al pueblo la quisieron rapar el pelo al cero, algo que pudo evitar pagando su padre un dinero. También recordaba cómo su hermano Pedro acabó fatal por las palizas que le dieron en el castillo de Belmonte donde estuvo preso, “mi hermano murió tan joven por las palizas que le pegaron los falangistas” solía decir. Mi abuela tuvo la suerte de vivir 98 años sin problemas de memoria, y nosotros la suerte de escucharle contarnos estas cosas; quién es usted señora para decirme a mí que tengo que olvidar las historias que me contaba mi abuela; creo que es un deber contarlas y recordar que hubo alguien que en su día sufrió, y que si el que hizo sufrir no quiso escuchar que se tape los oídos, pero a mí no me van a obligar a no contarlo.

Mientras, sigo leyendo El Lector de Julio Verne, libro que sirve para olvidar rencores porque Almudena Grandes presenta a los personajes con tanta humanidad, que es inevitable no empatizar con el hijo de un guardia civil o con el mismo guardia civil.