4 de julio de 2016

Qué cabeza

No eran tantas las ventajas. Ni si quiera era consciente de ello. Solo se acordaba cada vez que se daba un golpe en la cabeza. Una de estas veces fue tal que no se acordaba; únicamente recordaba que tras ir caminando por la Calle Mayor mirando el móvil apareció en el suelo noqueado, y por el dolor sabía que el golpe había sido más fuerte que otras veces.

Soy alto, mido 1,90, para la mayoría de la gente muy alto, aunque sé que hay personas más altas que yo, pero son pocas, no se ven todos los días, hasta el punto de que cuando veo a una de ellas, me veo sorprendido, pero los hay. Mucha gente me mira cuando me cruzo con ella al pasear, algunos niños pequeños lloran y corren, y sé que hay algunas y algunos a los que gusto por mi estatura, aunque nunca que lo dicen. Tampoco se lo digo yo a alguien cuando me gusta claro.

La historia del principio me la comentó un amigo que mide 1,98, y que el pobre recuerda cómo tras el golpe se vio en el suelo, y que no recordaba los segundos que iban desde el golpe. Yo también me he dado muchos golpes: golpes en los cercos antiguos de las puertas, en los techos de algunas escaleras, en los techos bajos del metro, en las barras superiores de algunas verjas, o lo más habitual, como los picos de las puertas, o estanterías de estas sueltas pegadas a las paredes, sin soporte en el suelo; aunque la vez que más fuerte me di fue con el cierre de una tienda que no estaba subido del todo y que estaba justo a la altura de mi cabeza. Cuando entré en la tienda me di cuenta, pero cuando salí iba mirando el cambio de la compra y la parte de arriba de mi cabeza fue a dar con esta estructura de aluminio como de refilón, pero fuerte, muy fuerte.


Fig.: Castillo de Santa Bárbara (Alicante) Mayo de 2016.

Esta puerta era muy alta para darme con ella en la cabeza, pero os aseguro de que hay otras que son mucho más bajas, y en más de una me he dado.

16 de febrero de 2016

CORRE POR SIRIA.

La ONG Acción en red en colaboración con Amnistía Internacional y la Asociación en Apoyo a Pueblo Sirio organiza el domingo 21 de febrero de 2016 una carrera en solidaridad con el Pueblo Sirio, en Madrid, por solo 10 €, puedes correr 5 ó 10 kilómetros o colaborar con el dorsal 0. Así que ya sabes anímate y apúntate en este enlace: http://correporsiria.org/




25 de diciembre de 2015

Qué se esconde tras una lata de Mahou de medio litro.


Sentado, en el tren de vuelta a casa, volvía solitario, entre cuatro asientos. A veces su mirada se perdía en el paisaje industrial, que centraba sólo cuando pasaba alguna mujer caminando por el pasillo del vagón, contoneara o no sus caderas. Escondida llevaba entre las piernas, cogida por las manos una lata de Mahou de medio litro, que iba bebiendo.

Era un hombre joven, de unos 35 años, volviendo del trabajo, que podría ser de aquí o de allá, pero que trabaja aquí, ríe aquí, sufre aquí, vive aquí.  

Mientras estaba sentado frente a él, en la composición de tres asientos del tren de Cercanías, imaginaba cómo sería su vida, y viendo su mirada melancólica, no podía evitar pensar que al llegar a casa no le gustaría lo que tendría. Quizás es padre de una familia numerosa desahuciada, quizás comparta piso con otros en parecida situación, o quizás vive solo soñando con el futuro; quizás esta noche no habrá cena especial, quizás esta noche haya alguna fuerte discusión con las personas con las que convive, quizás en su soledad no tendrá con quien hablar.

El tren continúa y se baja en la última estación, en mi ciudad, y se pierde entre otras y otros tantos, con su lata de Mahou de medio litro ya acabada, esperando a la siguiente.

Esta imagen me la encontré tras la vuelta de ver a mis queridos amigos madrileños en una bonita mañana de 24 de diciembre.
Resultado de imagen de INTERIOR DEL TREN DE CERCANIAS
Fig. Interior del tren de Cercanías. Fuente: www.wikipedia.org

28 de marzo de 2015

Prejuicios

Hace unos días un joven que asistía a la manifestación del 8 de marzo, ante las increpaciones de un señor mayor al por qué se manifestaban si ya se habían conseguido muchas cosas, el joven le decía al viejo “lea”, el viejo cayó y se hizo un silencio entre las 10 o quince personas que escuchaban la conversación.

Creo que hay una gran diferencia entre informarse para alimentar los prejuicios, y entre informarse para eliminarlos.

Acostumbrado a escuchar decenas de comentarios sobre las circunstancias del momento que vivimos, de las innumerables informaciones que nos llegan por los diferentes medios, incluido y cada vez en mayor proporción, Internet, sigo percibiendo quién alimenta esos prejuicios y quien mantiene una actitud prudente ante esas informaciones.


De cualquier modo, prefiero escuchar a opinar, aunque me cueste, y a veces no pueda evitar contestar a los necios. 

fuente: http://www.alianzaporlasolidaridad.org/noticias/responder-a-los-prejuicios-sobre-las-migraciones


25 de enero de 2015

Ámsterdam

Viajamos a Ámsterdam en pleno invierno, la ciudad está preciosa y llena de gente. La temperatura no sube de un grado en todos los días. El sol apenas aparece la mañana de la penúltima jornada. Paseamos por sus estrechas calles y cruzamos puentes, según wikipedia hay unos 1500 en toda la ciudad, que invitan a recorrer sus canales. 

Visitamos el museo Van Gogh, que es muy recomendable visitar con audioguía; el austero Palacio Real, de la plaza Damm.

Mientras caminamos, entramos en una tienda de quesos. Me encanta el queso, aunque a medida que uno se hace mayor hay que limitar su consumo. De pronto alguien no saluda en español "hola", nos sorprende una chica sonriente y muy guapa que por el atuendo muestra ser la dependienta de la tienda. ¿eres española?. No, soy griega. Qué sorpresa una persona de Grecia que hable tan bien el español. Aprovechamos para hablar con ella, muy receptiva. Nos cuenta que hizo Erasmus en Barcelona, aunque al principio le costó entender que allí se hablara catalán. Estamos a tres días de las elecciones en Grecia. Ahora está haciendo un máster en inteligencia artificial, y bueno, no sabe muy bien qué va a hacer cuando termine. La gente lo está pasando tan mal en Grecia que entiende que voten a Syriza. Por sus comentarios, creemos que ella también lo votará. 

Al salir me cuesta no emocionarme.




27 de agosto de 2014

PLAYAS Y PUEBLOS BLANCOS EN CÁDIZ

Los veranos de playa pueden ser de diferentes maneras, de forma lineal o de forma pendular. A mí me gusta más que viajar a la playa, decir que viajo al mar: corretear por la arena, un café en un chiringuito, mirar a los bañistas, y mojarme los pies; pero me gusta más ese movimiento pendular que no todas las regiones te ofrecen o hacen publicidad de él. 

En Cádiz ese movimiento pendular del que hablo es más fácil, porque de las preciosas playas puedes visitar lugares no menos bonitos. Pueblos de cal blanca, mezclados con palacios antiguos, que nos recuerdan que entonces la distancia entre ricos y pobres era mayor que ahora. 

Dormimos en Conil de la Frontera donde destacaría además de su bonito casco antiguo cargado de tiendas y restaurantes, el respeto por el dominio público con la línea de playa, sin un gran paseo marítimo como en algunas ciudades del Levante español, con la sensación de acceder al mar por un lugar ajeno al bullicio del pueblo mediante una zona de arbustos, pero que luego vuelves a encontrarte con sombrillas y niños revoloteando.
Playa de Conil de la Frontera (Cádiz)



Los alrededores del faro de Trafalgar, como la playa de Caños, con importante turismo gay, o la playa del Palmar donde te encontrarás con algunos famosos de la televisión en sus chiringuitos rodeados de gran número de snobs. Algo parecido ocurre en la ciudad de Tarifa, bonita, pero petada de gente, y snobs.

La Playa de Bolonia nos sitúa otra vez lejos de cualquier ciudad, junto a un yacimiento romano bien conservado (Baelo Claudia), pero nuevamente con una gran playa a rebosar de sombrillas y tiendas de campaña para superar el viento. Aún así merece la pena su visita y subir la duna para ver un mar de pinos.

Y en el interior, nos encontramos con poblaciones como Medina Sidonia o Vejer de la Frontera, que son un reclamo para el turismo más cultureta, al poder pasear por calles llenas de un esplendoroso pasado y presente, con las que tienes que echar mano del gps para poder encontrar el punto del cual partiste, al sentirte en un laberinto de paredes blancas que rezuman frescor entre jazmín y adoquines.



Vino, pescaíto frito, camarones, gente amable y diversos tipos de turistas dependiendo del lugar al que acudas hacen de la costa de Cádiz un lugar más que visitable. 

25 de abril de 2014

ELENA PONIATOWSKA

El pasado 23 de abril, Día Internacional del Libro, tuve el placer de escuchar el discurso de Elena Poniatowska en la entrega del Premio Cervantes 2013 a su obra y persona.

Elena Poniatowska, de origen polaco y nacida en París, emigró durante la Segunda Guerra Mundial siendo niña a México donde conoció un país que le sorprendió y a la vez sensibilizó. En su discurso se acordó de aquellos días en los que conoció a los mexicanos pobres que andaban sin calzado, se acordó del pueblo indígena y criticó al mundo financiero. 

También se acordó de las mujeres, y de que solamente habían sido reconocidas con el galardón a cuatro contándola a ella. 

Me ha emocionado conocer a esta gran mujer que con una elogiable humildad recordaba a sus nietos, presentes en la ceremonia. 

Si queréis saber más de ella podéis pinchar aquí.