23 de mayo de 2009

MAR Y AJO







El silencio volverá a las mañanas.

Un muro, el muro que aleja felicidades, que aleja complicidades y sonroja a las inhabituales.

Un muro que no provocará lamentaciones sino que afianzará amistades.

Gracias por dos años y medio de mares y ajos...

Un mar bravo y unos ajos que no repiten...

2 comentarios:

Frin dijo...

Los hay con facilidad para la risa pero muy conectados con su propio dolor; los hay que solo se ríen con el dolor ajeno, por eso cuando intentan hacerlo solo logran articular una mueca obscena.
El espacio es relativo, la querencia no.

Anónimo dijo...

Mucho ánimo, para los dos, estoy segura que Frin siempre estará cuando levantes la mirada...

Antanina